Publicación realizada por Yuri Meza, voluntaria de Huelva Acoge.
Es una novela (Guerra y Paz) de León Tolstói que tiene como personajes principales a Pierre, que busca el sentido de la vida, felicidad y Justicia; Andréi, que busca la gloria militar que lo lleva a reflexionar sobre el significado del honor y la vida; y Natasha, que madura emocionalmente a través de la pérdida, la decepción y el amor. Toda la obra se desarrolla dentro de un ambiente bélico, donde los efectos de la guerra afectan no solo a los que combaten, sino a la población en general.
El párrafo anterior, tristemente, no es ajeno ni aislado a lo que vivimos en la actualidad. A diario, en diferentes puntos del planeta, hay batallas con armas de fuego, batallas por el poder económico, batallas por las alertas sanitarias… Se pierden vidas. Las causas las detallan los medios de comunicación, que, a menudo, responden a los intereses de los poderosos; con lo cual, frecuentemente, se desconocen las verdaderas causas de los conflictos o intervenciones «preventivas» para, según dicen, evitar desastres mayores, salvaguardar los derechos humanos; e incluso, para restablecer la democracia, evitar el terrorismo, el hambre, etcétera.

Mi pretensión no es hacer una crítica porque sí. Mi planteamiento pretende hacer notar que el contexto de guerra (lucha entre bandos) no nos es ajeno en absoluto y dado que nuestros representantes políticos, económicos, militares… se ocupan del contexto macro, sobre el que podemos tener opinión, pero no injerencia inmediata, ni decisión, una vez que hemos pasado por las urnas electorales; me centraré en lo cotidiano, que es donde sí podemos tener el control.
La ansiada PAZ, a la que se dedica un día al año, nos invita a conseguir el equilibrio, el balance y la estabilidad entre felicidad – infelicidad, justicia – injusticia, honor – deshonor, pérdida – presencia, verdad – mentira, marginación – inclusión…; que todo, en suma, sería entre la vida y la muerte, en el amplio sentido de los términos.
Un reto nada fácil de lograr, pero posible con acción y coherencia plena. SOLO POR HOY, un compromiso que se actualiza con cada nuevo día. La paz depende de ti y es tu responsabilidad hacerte cargo de tenerla contigo. Acuérdate de que hay redes que te pueden sostener, como Huelva acoge y muchas otras organizaciones sociales. Nunca estás solx, pero la decisión de vivir la vida y cómo afrontarla es sólo tuya. LA PAZ DEPENDE DE TI.
